viernes, 25 de septiembre de 2015

VÍDEOS PORNO GRATIS: CUANDO LO BUENO SALE BARATO


Antiguamente, y usamos esta palabra porque en el mundo de internet pocos años son una eternidad, para disfrutar de la pornografía había que ir al quiosco, o a una sex shop (que no abundan precisamente, tampoco entonces), y adquirir una cinta de VHS –si retrocedemos menos en el tiempo, un DVD-, basándonos en lo atractiva que nos resultaba su portada, o lo ingenioso de su título, pero sin ninguna garantía de la calidad que nos íbamos a encontrar cuando pusiéramos en marcha aquellas películas en nuestros reproductores, con el mando para la pausa y un paquete de pañuelos de papel no demasiado lejos del sofá.

Videos Porno Gratis: No todo el porno español de pago significa que es más bueno

Por lo tanto, por muy barata que fuera, en términos absolutos, aquella adquisición, si el contenido nos decepcionaba podíamos afirmar que en realidad la compra nos había salido cara. Actualmente internet nos ayuda muchísimo en ese sentido, puesto que incluso si seleccionamos contenidos de pago, que los hay a patadas, y supuestamente pagamos por algo por lo que la mayoría ni se plantearía desembolsar dinero, siempre hay alguna manera de asegurarnos de que es aquello lo que buscamos, sea porque se nos ofrece de forma gratuita un pequeño fragmento del video, sea porque nos permiten suscribirnos unos días sin pagar nada y, solo si nos convence lo que se ofrece en aquel portal, convertirnos en clientes premium.

Claro que, si nos encanta aquello, nos enganchamos y nos ponemos a pagar 20, 30, 50 euros al mes por la posibilidad de acceder sin límites a una serie de vídeo sobre la calidad de los cuales no tenemos ningún control, entonces puede que este sistema nos acabe saliendo también demasiado caro.

Lo ideal para nuestro bolsillo es que nos molestemos en navegar, buscar, usar el método de prueba y error, para encontrar aquellas páginas o aquellos portales en los que haya vídeos que se correspondan con nuestros gustos favoritos, organizados por categorías si el portal es multitemático. Que no tiene por qué, dado que existen varias páginas dedicadas solamente a los vídeos amateur, o a las cámaras ocultas, o al sexo con personas de raza negra, por poner algunos ejemplos.

La búsqueda no nos perjudicará, seguro que por el camino vamos encontrando cosillas que nos obligan a dejar tranquilo el ratón y el teclado para ocupar las manos en otros menesteres, y aunque tardemos días en hallar nuestra página favorita, eso que nos habremos llevado. Y gratis.

Obviamente al buscar contenidos pornográficos en internet encontraremos cientos de vídeos de calidad discutible, aparte de que temáticamente puedan no ser interesantes para los gustos específicos de cada uno de nosotros, pero es sorprendente la cantidad de vídeos excitantes, bien hechos y visualmente impecables a los que se puede acceder sin gastar ni un céntimo. Lo único que hay que hacer es buscar bien, y eso se consigue con la práctica.

Entre el material más buscado están los vídeos amateur, que según cómo se hagan pueden salir muy mal o ser pequeñas joyas del cine porno, maravillas inesperadas que tienen el plus de originalidad que no encontramos en los millones de vídeos protagonizados por profesionales, musculados ellos, siliconadas ellas, con los encuadres de siempre, la iluminación exagerada y las coreografías irreales que por desgracia caracterizan el cine erótico desde hace un par de décadas. Que tienen su público, por supuesto, y se va a hartar de ver vídeos de este tipo en internet sin pagar o pagando muy poco, pero hay tantísimos que para considerar que uno de ellos es realmente de calidad habría que exigirle nadie sabe qué elementos para que destacara entre los demás.


En fin, lo de los vídeos porno gratis en internet es un claro ejemplo de que lo bueno puede salir barato, incluso gratuito –si no contamos las horas de gasto eléctrico con el ordenador abierto, claro, pero si lo vemos de esa forma no hay nada en esta vida que salga gratis-. Y cuando algo es bueno y barato, parafraseando la famosa expresión, es dos veces bueno. En este caso, por supuesto, si es bueno preferimos que no sea demasiado breve.